domingo, 5 de julio de 2009

Were the World Mine: semi-musical Shakes-queer-iano

"The course of true love never did run smooth."

Tanner Cohen y Nathaniel David Becker en fantástico romance Shakespeariano



Adaptaciones y referencias cinematográficas de A Midsummer Night’s Dream (Sueño de una Noche de Verano) de William Shakespeare hay bastantes, pero probablemente ninguna se había caracterizado por utilizar los diálogos clásicos del escritor inglés para crear modernas canciones musicalizadas con la gracia e intensidad reveladas en Were the World Mine.

Tras el visible éxito de su cortometraje titulado Fairies (2003), el cual terminó exhibiéndose en cerca de 100 festivales internacionales, el director estadounidense, Tom Gustafson, junto con el guionista Cory James Krueckeberg (también diseñador de producción y escritor de las letras de las canciones), transformó aquella historia en este fantasioso largometraje romántico, desafortunadamente desequilibrado, pero que por momentos resulta brillante.

El filme, que casualmente adquiere ciertas semejanzas tanto con High School Musical 2 como con Dead Poets Society (dos cintas muy diferentes que comparten alusiones a la misma obra de Shakespeare), nos lleva a algún condado americano donde Timothy (Tanner Cohen), el chico gay de la clase, es elegido dentro de su preparatoria para interpretar a Puck, aquél personaje que con la savia mágica de la Flor del Amor provoca que sus víctimas se enamoren del primer ser vivo que se presente ante su mirada. Así, en un momento de iluminación fantástica, Timothy obtiene una poción que produce el mismo efecto. El resultado: Timothy logra cautivar a su amor platónico, Jonathon (Nathaniel David Becker), el bellísimo jugador presumiblemente hetero del equipo escolar de rugby. Pero no todo termina ahí, Timothy se encarga de esparcir su poción entre los habitantes del condado entero...

Las secuencias musicales en realidad no son muy recurrentes. Las mejores existen en la imaginación de Timothy y generan un efecto singular sobre el desarrollo de la película a tal grado que muchos de sus defectos pueden posteriormente pasarse por alto. El montaje del tema principal, "Were the World Mine", prácticamente nos sumerge en una explosión artística suficientemente original, con coreografías que parecen tomadas de un ballet ingenuo y ejecutadas por un grupo de muchachos a torso desnudo en atuendos caseros de hadas, todo dentro de un set de teatro que ha sido provisto con los ornamentos e iluminación adecuados.

La música original corre por parte de Jessica Fogle y acompaña gran parte de la cinta con melodías de estilo renovado que contribuyen a reforzar el sentido mágico de los eventos. Los versos de las canciones adaptados directamente de Shakespeare son particularmente efectivos y se incorporan acertadamente dentro de la trama. "The Course of True Love", tema musical con apenas un verso que se repite una vez tras otra, ocurre en un momento dramático tan relevante que me remontó por un brevísimo instante a aquel maravilloso "Wise Up" de Aimee Mann en Magnolia. En el lado negativo, está el guión que en términos generales resulta deficiente, unas cuantas actuaciones que no convencen totalmente y la inserción de secuencias musicales a cargo de Zelda Williams (hija de Robin Williams) las cuales hubiera preferido que no existieran.

Were the World Mine será tal vez el único musical contemporáneo, queer, indie e inspirado en Shakespeare, que se hará en algún tiempo. Tú sabes si consigues verlo.


-


P.D.: Tom Gustafson y Cory James Krueckeberg prepraran ya su próxima cinta, la cual rodarán en México y se llamará Mariachi Gringo. Were the World Mine tuvo una corrida comercial limitada, pero exitosa, en Estados Unidos y en otros países de habla inglesa. Tras exhibirse en el Festival Mix de México, la película aún no tiene (y tal vez nunca tendrá) distribución en nuestro país.

martes, 30 de junio de 2009

De Michael Jackson y Mister Lonely




Diego Luna casi es Michael Jackson

Michael Jackson, icónico, con su guante de lentejuelas y sus calcetas blancas, los pantalones por arriba del tobillo, creador de un estilo propio que ha cautivado tanto a críticos como a fans. Patentó sus zapatos anti-gravedad, revolucionó la forma de concebir y usar los videoclips y dentro de sus coreografías inmortalizó y popularizó el moonwalk – paso que tomó prestado del mimo francés, Marcel Marceau. Es probablemente la última superestrella creada gracias a una cultura y una industria hegemónicas.

"Parecerme a alguien mas... ser menos ordinario y encontrar algún propósito en este mundo". Así explicaba el personaje de Diego Luna su existencia como imitador de Michael Jackson en Mister Lonely, un filme del director estadounidense Harmony Korine, en el cual explora dentro de un ambiente bohemio, kitsch y surrealista, el culto a la celebridad y la vanidad de los sueños. Culto y vanidad que llevan a sus personajes, todos imitadores de grandes personalidades de la historia y de la cultura popular, a un estado casi autodestructivo, en el que la identidad propia ha sido completamente suplantada.

Korine ingeniosamente usa la figura icónica de Jackson junto con las de Marilyn Monroe, James Dean, Charlie Chaplin, entre otras, como símbolo de la veneración pública y asocia la historia de la tribu de imitadores con pasajes sobre un grupo de monjas de una comunidad religiosa rural. Mientras los imitadores, fervientes, preparan un espectáculo destinado al fiasco en un castillo perdido en Escocia, las monjas descubren el milagro divino de la caída libre sin paracaídas. El común denominador: la pretensión fanática de un sueño que finalmente termina en deprimente tragedia.

El director, también guionista del filme, usa títulos de canciones del Rey del Pop para describir la secuencia de los eventos: Man in the Mirror, Beat It, Thriller, y por último, You Are Not Alone. En realidad, la última parte parece hacer honor al título de la primera, de acuerdo con las letras de la canción: "I'm gonna make a change, for once in my life... I'm starting with the man in the mirror."

Mister Lonely, con buenas interpretaciones de Diego Luna, Samantha Morton y Denis Lavant y la actuación especial del director alemán Wegner Herzog, es una buena pero muy sombría reflexión sobre el fanatismo, los sueños y las celebridades que trascienden al tiempo.

domingo, 28 de junio de 2009

Rabioso Sol, Rabioso Cielo: último orgasmo audiovisual de una trilogía celeste

"El cielo siempre se acuerda de los hombres capaces de sentir amor."

Los elementos clásicos de las antiguas filosofías, aquellos que tradicionalmente describen y permiten analizar el universo, han sido humanizados por el director mexicano Julián Hernández para construir una historia urbana con proporciones míticas en Rabioso Sol, Rabioso Cielo. Así, el aire, el agua, la tierra y el fuego son alegóricamente representados a través de cuatro jóvenes personajes cuyos cuerpos y sentimientos se abren al amor.

Tatei (Giovanna Zacarías), inmersa en el cotidiano caos suburbano donde las voces existen pero no se escuchan, se encuentra con Ryo (Guillermo Villegas); ambos, deseosos y en búsqueda de un alma complementaria, siguen un camino erótico. Es ese mismo camino el que posteriormente lleva a Ryo a visitar un cine pornográfico, usual lugar de encuentros entre homosexuales, donde la deambulación, el intercambio de miradas, el sexo y el placer se hacen presentes (situación totalmente comparable con la mostrada por Brillante Mendoza en Serbis). Detrás de la pantalla donde se proyecta Bramadero, Ryo conoce a Kieri (Jorge Becerra). De este encuentro nace un vínculo de amor real, el cual causa rabia en Tari (Javier Oliván) quien a pesar de sus intentos por obtener la atención de Kieri, no logra hallarla. Irritado por los celos y frustrado ante la dicha de los otros, Tari secuestra a Ryo para transportarlo a un tiempo mítico donde las fuerzas espirituales – el amor y el odio – establecen una lucha trascendental.

La ausencia de diálogos y el uso del erotismo como potente vehículo de comunicación permiten al director recrear aquel discurso audiovisual que caracterizó sus dos filmes anteriores. Ambiciosamente, pero no pretenciosamente, durante poco más de tres horas presenciamos una obra de arte donde las imágenes se fusionan con un diseño sonoro impecable. La delicada fotografía de Alejandro Cantú, en blanco y negro para las secuencias del espacio urbano y en paleta verde para los terrenos del mundo legendario, realza siempre las texturas: lo mismo el barro seco sobre los cuerpos desnudos que se fusionan sexualmente, como las paredes deterioradas del derruido Cine Ópera, o la tierra áspera y quebrantada de la que emerge Kieri para rescatar al ser amado.

A pesar de las similitudes de estilo con El Cielo Divido, anterior filme de Julián, los contrastes se perciben casi inmediatamente. Ahora, en vez de concentrarse en el placer íntimo de los personajes, el director se enfoca más en la perspectiva que cada uno de ellos tiene respecto al deseo, al amor y al desamor. En efecto, las circunstancias van creando poco a poco una enorme tensión que encuentra un sutil clímax en la odisea de liberación de Ryo, durante la cual se expresa verdaderamente el romanticismo del director (imposible no pensar en La Bella Durmiente y Romeo Julieta en los últimos minutos del filme). El exceso con el que se mostró el éxtasis sexual en El Cielo Dividido es apenas sugerido por medio de Bramadero – por lo menos es sugerido para quienes vimos aquel cortometraje, ya que realmente no lo observamos en esta ocasión.

Tras Mil Nubes de Paz Cercan el Cielo, Amor, Jamás Acabarás de Ser Amor y El Cielo Dividido, Rabioso Sol, Rabioso Cielo culmina con la trilogía celeste de Julián Hernández, quien ha anunciado la realización de un nuevo cortometraje titulado Alarido y que posteriormente bien podría decidirse por rodar una comedia híperdialogada que complemente este discurso audiovisual tan poético y personal con el cual Julián ha conquistado dos Teddys berlineses.

A continuación, algunas imágenes del filme, el cual muy posiblemente sea recortado para su exhibición en corrida comercial. Agradezco a Julián por permitirme publicarlas en el blog.


-

-

-

-

miércoles, 24 de junio de 2009

¿Más barato por decena?

No sé. De entrada la noticia no me pareció muy buena y creo que dejó a bastantes (yo me incluyo) con la boca abierta. La decisión es definitivamente populista: cuestión de dejar a más espectadores (y votantes) con la satisfacción de ver a su película preferida dentro de la decena de nominados en la categoría de Mejor Película. Si el valor de la nominación era ya discutible, todo parece indicar que el día de hoy ésta se ha devaluado en un cincuenta por ciento.

Un abanico de posibilidades se abre inmediatamente. ¿Acaso esto permitirá que más cintas independientes, extranjeras o animadas obtengan nominaciones? ¿O será que habrá más espacios para aquellos blockbusters que siempre aspiran a la categoría mayor y se quedan en el camino? Por el momento, ya se alzaron las voces que mencionan a Up, Transformers, Star Trek, Avatar y The Princess and the Frog para ocupar algunos de los nuevos lugares.

Será interesante ver cómo reaccionan los estudios. Seguramente harán sus campañas FYC y tratarán de impulsar a un mayor número de sus filmes, pero ya en la recta final se inclinarán por uno sólo y dejarán morir a sus otros nominados.


Lee el comunicado de prensa de la AMPAS.


Reacciones:
Reuters – "The Best Picture Oscar gets even less important"
Variety – "Oscar expands best pic noms to 10"
Los Angeles Times – "Oscar expansion: Does this mean 'For Your Consideration' ads for Michael Bay?"
The Hollywood Reporter – "Oscars' best picture race: 10 in 2010"


Y tal vez así se hubieran visto las dos últimas boletas:

-


domingo, 21 de junio de 2009

Frase cinéfila del día



"Once you have eliminated the impossible, whatever remains, however improbable, must be the truth."


STAR TREK



sábado, 13 de junio de 2009

Efectos colaterales post-Tony – II

Después de una larga caminata matutina por el Hyde Park y tras atravesar con admiración los jardines del Palacio de Buckingham, encontraste, más por casualidad que por voluntad, aquella esquina donde yace el Little Ben. Justo frente a esa réplica del famoso reloj inglés descubriste el teatro Victoria Palace.

El día anterior buscaste opciones en West End: Grease, The Producers, The Lion King... sin decidirte por ninguna, tal vez porque ibas a pagar en libras. Pero estando ya frente al Victoria Palace Theater viste la marquesina y pensaste que esa podía ser una puesta en escena interesante. En realidad no habías visto la película (esa la viste casi un año después) y no sabías que la obra tenía sólo un par de semanas de haberse estrenado, sin embargo había tickets económicos en primera fila (aunque definitivamente no es el mejor lugar en un teatro) y decidiste comprarlos para esa misma noche.

En la fila de la taquilla una chica con pinta de estudiante de teatro te sonreía. En tu cabeza te decías, "curioso que le sonría a un chico extranjero que también está formado para comprar boletos baratos en primera fila y que además quiere ver Billy Elliot". De cualquier manera, durante la función ella se sentó a unas cuantas butacas de ti y diplomáticamente le devolviste la sonrisa. Mejor preferiste hablar con el estadounidense de la tercera edad que estaba junto a ti, también de vacaciones.

Hace una semana te llevaste la sorpresa de que la obra arrasó en los Tony. Claro, no son los mismos actores, ni la misma ciudad, pero sí la misma historia, el mismo compositor y el mismo director. Te dio mucho gusto.

Para los que les fascinan los musicales LIVE:


Lista de nominados y ganadores de los Premios Tony


Video – Billy Elliot: The Musical (ganadora como Mejor Musical)

Video – Next to Normal (nominada como Mejor Musical)

Video – Shrek: The Musical
(nominada como Mejor Musical)

Video – Hair (nominada como Best Revival de un Musical)

Video – West Side Story (nominada como Best Revival de un Musical)

Video – Clausura de los Tony, con Neil Patrick Harris
(quien condujo la ceremonia)

lunes, 25 de mayo de 2009

Cannes en retrospectiva


-

Se acabó el festival. Willem Dafoe, Lars von Trier y Charlotte Gainsbourg.


Con un presupuesto de 20 millones de euros, la industria, el arte y el glamour se fusionaron para atraer los reflectores de todo el mundo durante doce días. Decenas de filmes se exhibieron... y unos salieron mejor librados que otros.

Antichrist, el menos querido (por no decir el más odiado) de los veinte filmes, se hizo acreedor al anti-premio ecuménico. El presidente del jurado internacional lo dijo claramente: el filme de Lars von Trier "es la cinta más misógina de un director autoproclamado como el más grande del mundo... la película establece que hay que quemar a las mujeres para salvar a la humanidad". Y a pesar de todo, Charlotte Gainsbourg, la víctima de esa misoginia, se llevó un premio.

Otro al que parece que no le fue muy bien es el franco-argentino Gaspar Noé con su cinta Enter the Void. En su crónica, Thomas Sotinel, crítico estrella de Le Monde, compara al filme con Irréversible (del mismo director, protagonizado por Monica Bellucci) y agrega que es una versión de aquél, retorcida por todos los sicotrópicos sintéticos disponibles en el mercado, caracterizado por paroxismos de violencia, un homosexual bastante maldito, mujeres embarazadas y un Tokyo que ha remplazado a París. Iremos a verla. Con miedo.


-

Penélope Cruz y Pedro Almodóvar. Mélanie Laurent, Quentin Tarantino, Diane Kruger y Brad Pitt.


Los Abrazos Rotos. indieWire lo puso de esta manera: "Almodóvar no ofrece nada nuevo en su última obra, aunque probablemente eso baste a sus devotos seguidores". Le Monde destaca la falta de inspiración de un director que atraviesa una crisis creativa, mientras que The Hollywood Reporter califica a la cinta como un filme "menor" del español. Técnicamente la película cubrió las expectativas de los críticos: la exacta edición de José Salcedo, la preciosa paleta de Rodrigo Prieto y la sugerente música de Alberto Iglesias no pasaron para nada desapercibidas. Los Abrazos Rotos es un filme dentro de otro, con una narrativa dual que oscila entre la comedia y el melodrama. Puede ser la decepción o la incomprensión de Almodóvar. Yo creo que la incomprensión. ¿Y Penélope?

Tres mil periodistas vieron la nueva cinta de Quentin Tarantino. Algunas centenas aplaudieron. Las críticas son de amplio espectro y van desde el ridículo acento de Brad Pitt que parece haber hecho de su interpretación en Inglourious Basterds la peor de su vida, hasta el premio que Christoph Waltz robó inesperadamente al jurado de Cannes. En todo caso, no encuentro comparaciones con Kill Bill, Reservoir Dogs o Pulp Fiction.


Instantáneas triviales de Cannes

Propaganda de "Delicious Journeys Through America for the Purpose of Making Heterosexual Males Visibly Uncomfortable in the Presence of a Gay Foreigner in a Mesh T-Shirt" y Robert Pattinson. O lo que es lo mismo, Brüno y propaganda de "Delicious Journeys Through La Croisette for the Purpose of Making Teenage Girls Foolishly Excited in the Presence of a Vegetarian Vampire in a Striped T-Shirt".

-

domingo, 24 de mayo de 2009

Haneke obtiene la Palma de Oro en Cannes


-

Isabelle Huppert felicita Michael Haneke. Brillante Mendoza obtiene el premio al mejor director.


Escucha la Ceremonia de Clausura íntegra (en francés e inglés).


Voilà el Palmarès:

Palma de Oro
Das weisse Band (El Liston Blanco) de Michael Haneke

Grand Prix
Un Prophète (Un Profeta) de Jacques Audiard

Mejor Director
Brillante Mendoza por Kinatay

Mejor Actuación Masculina
Christoph Waltz en Inglourious Basterds de Quentin Tarantino

Mejor Actuación Femenina
Charlotte Gainsbourg en Antichrist de Lars von Trier

Mejor Guión
Mei Feng por Chun Feng Chen Zui De Ye Wan (Fiebre de Primavera) de Lou Ye

Mejor Cortometraje
Arena de João Salaviza

Premio del Jurado (Selección Oficial)
Fish Tank de Andrea Arnold
Bak-Jwi (Sed) de Park Chan-Wook

Premio del Jurado (Un Certain Regard)
Politist, Adjective (Policia, Adjetivo) de Corneliu Porumboiu

Cámara de Oro
Samson and Delilah de Warwick Thornton




Felicitaciones a los siete que acertaron en la encuesta. La verdad es que estaba bastante difícil atinar al ganador.