Ella es Marjane. Marjie, como de cariño le llamaban cuando era pequeña, cuando adoraba las papas fritas con ketchup, cuando Bruce Lee era su héroe preferido, cuando utilizaba sus Adidas, cuando sus dos grandes obsesiones eran poder rasurarse las piernas y convertirse en el último profeta de la galaxia. Ella es Marjane, la protagonista de una vida en dos dimensiones que a pesar de ser, en el fondo, una tragedia histórica, en la forma se presenta como una entretenida comedia de sátira social.
Teherán, Irán, 1979. La revolución islámica estalla y la monarquía iraniana será derrocada. Marjane, nacida en una familia intelectual de izquierda y convertida en una adolescente renuente a cubrirse la cabeza con un velo, es enviada al extranjero años después de la instalación de la República islámica. Tras 3 años de experiencias no muy gratificantes en Viena, marcadas por el choque cultural y los líos amorosos, Marjane decide volver a Teherán para finalmente partir de nuevo – para siempre – a Francia. De manera contundente, su madre le prohíbe regresar a la tierra que la vio nacer.
Muchos años más tarde, en 2007, Marjane Satrapi culmina el filme de su vida. Un filme que fue condenado por el gobierno iraniano
Banda sonora original bellísima, compuesta por Olivier Bernet. Diálogos coloquiales, por no decir vulgares, llenos de humor. Dibujos digitalizados, simplificados, inicialmente hechos a mano, en blanco y negro. Chiara Mastroianni en la voz de Marjane, quien nos deleita con una versión irrisoria de 'The Eye of the Tiger'. Elementos que dan como resultado una cinta animada de alto nivel.
A voir absoluement, como dirían los Frenchies.








