martes, 3 de marzo de 2009

Déjame Entrar: crueldad glacial fusionada con impresionante belleza


Image Hosted by ImageShack.us


Lo bello y lo aterrorizante, fusionados. Otra vez, esa dualidad que me perturba y me cautiva. Son los años 80s. La blancura invernal reviste los suburbios de Estocolmo. La oscuridad prevalece veinte horas al día y el silencio es casi total. La atmósfera glacial nos encierra junto con dos púberos: Oskar, de cabello rubio y tez extremadamente clara, tan tierno y dócil; Eli, de 12 años "aproximadamente", salvajemente violento, un vampiro.

El bello es atraído por la bestia. "¿Me amarías si yo no fuera una niña?", pregunta Eli a Oskar, quien yace a su lado sobre la cama. La respuesta es evidente: Oskar ama al vampiro con un amor ingenuo y tan puro que esconde prácticamente cualquier indicio de sexualidad. Es un amor que alivia la soledad a la que se enfrentan los dos personajes. Oskar sobrevive en la escuela y en su soledad va alimentando un deseo de venganza contra ese grupo de chicos que lo fastidian constantemente. Eli sobrevive oculto en la soledad provocada por su condición, esa que le crea una necesidad voraz de matar para saciar su sed.

Eli se refugia cerca de Oskar. Sólo un muro de tabiques los separa. Corto... corto... corto... largo. La comunicación en clave Morse refuerza la conexión casi espiritual de los dos jóvenes. Todo lo que uno parece ser, es en realidad la imagen interior del otro. Eli es la encarnación del odio reprimido de Oskar; Oskar es el reflejo de la sensibilidad inexpresada por Eli.

De Eli (Lina Leandersson) y Oskar (Kåre Hedebrant) es esta historia que el director sueco, Tomas Alfredson, capturó con un realismo inusual para una ficción de vampiros. El romance y el suspenso son ingredientes que están siempre presentes aunque de manera apenas perceptible. La perfección de cada imagen nos ofrece una poesía visual que inmediatamente se opone al horror de escenas sanguinolentas, siendo la secuencia final una maravilla que engloba la esencia entera del filme. Déjame Entrar (Låt den rätte komma in; Let the right one in), una historia de vampiros que no dudaría en volver a ver.

PD: Soy romántico y, igual que el director del film, creo que Oskar algún día será también vampiro.

7 comentarios:

marichuy dijo...

Eddney

Oscura, sublime, melancólica y bella historia de amor. Yo también soy romántica... y medio cursi. Me encantó.

Saludos

Eddney Todd dijo...

Marichuy, es que en serio no veo cômo no podrîa gustarle esta pelicula a alguien. Tal vez sea medio cursi, pero vaya que el director supo ocultarlo.

jotch dijo...

quiero quiero quiero.

(...)

Eddney Todd dijo...

quiero también
otra vez

Roke dijo...

Una Obra maestra absolluta. Totalmende de acuerdo contigo.

sakura_smys dijo...

Me la acabo d ver y me encanto!!! la verdad io tmb pienso = d cursi y kiero pensar q oscar sea hace vampiro tmb al final! he leido comentarios y como q la peli levanto resto d polemica! Q si Eli es un niño castrado, q si Hakan es un pedofilo, q si Hakan era un niño q tmb se enamoro d Eli...... En fin..... lo cierto es q la gente mete demasiado morbo y para mi no hay tal! es una hermosa y poetica historia d vampiros y me encanto! se las recomiendo!

JOPAVREN dijo...

Una de las mejores películas del año. De las pocas que te hacen pensar y deja cabos sueltos para que cada uno los interprete a su manera.
Yo la conlusión que saco es que en la película se narran dos historias de amor; por un lado la del adulto que en su día fue niño y que ha dedicado su vida a cuidar a la criatura que ama y que al final, ya viejo y cansado, da lo último que tiene -su sangre-, para protegerla.
Y por otra parte la del niño llamado a ocupar su puesto y cuya selección entiendo que no es casual; por cuanto la criatura elige a alguien a quien no parece interesarle aún el sexo, pero que lleva latente la semilla de un futuro asesino por amor. Una maravilla. He encargado el libro (456 pags.) para ver que tratamiento se le da a la historia, que creo que es distinto. La vergüenza del cine en este país es que siendo de Cádiz, tuve que ir a Sevilla a ver la película porque no se estrenó en mi provincia.
Luego no quieren que nos bajemos cosas de internet.........
En fin, un peliculón.