

Gossip Guys
Jessica Szohr, Penn Badgley, Blake Lively, Chace Crawford, Ed Westwik, Leighton Meester,
Taylor Momsen (Paranoid Park)

Rachael Taylor

Bright Young Hollywood de Vanity Fair


Gossip Guys
Jessica Szohr, Penn Badgley, Blake Lively, Chace Crawford, Ed Westwik, Leighton Meester,
Taylor Momsen (Paranoid Park)

Rachael Taylor

Ellas son: Blair Waldorf, Serena van der Woodsen y Jenny Humphrey. Ellos son: Nathaniel Archibald, Dan Humphrey y Chuck Bass. La serie: Gossip Girl. Nuestra primera y única fuente sobre las vidas escandalosas de la elite de Manhattan.

El día de ayer y en un tiempo récord terminé de ver la primera temporada de este nuevo melodrama pop. La devoré totalmente. La trama sugerente y los diálogos glaseados entre freshmen, sophomores y juniors, sin considerar la belleza superficial, la elegancia y la opulencia de sus protagonistas – fashionistas, con sus gadgets imprescindibles, sumergidos en la grandiosidad del segundo condado más próspero de los Estados Unidos, – inmediatamente me enganchó en esta historia conducida por una voz virtual emergida de la blogosfera.
La chica de los chismes, GG, o Gossip Girl, nos cuenta en el primer episodio cómo melanie91, con su celular capta en Grand Central Station el regreso de Serena van der Woodsen
Blake Lively y Chace Crawford en Gossip Girl
Inspirada en una serie de novelas escritas por Cecily von Ziegesar, Gossip Girl fue adaptada para la pantalla chica por los escritores de The O.C. y rápidamente fue catalogada como la versión teenage de Sex & the City. Una inesperada sorpresa, que aunque ha recibido opiniones encontradas, me pareció totally fresh. La segunda temporada promete.
PS: "You know you love me, XOXO", Eddney Todd.
Pensaste que no estabas listo para Paranoid Park. Pero, ¿sabes?, nunca nadie está realmente listo para Paranoid Park. Tus verdaderos problemas comenzaron ahí, aquella noche traumática en la que sólo tú y yo sabemos lo sucedió. No, no fuiste a un Subway ni comiste un emparedado de seis pulgadas con jamón de pavo, tomate, lechuga, pepinillos, aceitunas, mostaza, aceite y vinagre, ni bebiste Dr. Pepper sabor naranja. ¡No! Tu lo sabes bien. Trataste de borrarlo de tu mente, pero el remordimiento y la opresión se apoderaron de ti.
Esa noche regresaste a tu casa pensando en si debías contárselo a alguien. Consideraste llamar a tu madre, o a tu padre, o a la policía, incluso a un abogado. ¿Decir la verdad? Si dices la verdad, la situación se pondrá peor... Te deshiciste de tu patineta. Te percataste de que tu ropa estaba manchada. Te asustaste. Eran sólo tú y tu tormento. En cuanto pudiste te duchaste; las gotas caían sobre tus hombros como astillas que se clavaban en tu alma; en tu mente escuchaste de nuevo la ensordecedora marcha del tren. La paranoia fue tu castigo – el único.
Por un momento me recordaste a Chris Wilton. Deberías conocerlo. Arrojó la más grande evidencia de su crimen al Río Támesis y su angustia quizás fue comparable a la tuya. El castigo que recibió fue su propia tortura mental.
Regresaste a la escuela. Te vi caminar por los pasillos, inmutable, inexpresivo, en slow-motion. La cruda experiencia que afrontaste
Alex, no te culpes. Alguien perverso reservó ese destino para ti. Se llama Gus Van Sant. Un genio.
