domingo, 15 de noviembre de 2009

Taking Woodstock: la emancipación personal en ligera comedia




Kelli Garner, Demetri Martin y Paul Dano en Taking Woodstock


Es de admirar la constancia de Ang Lee para evocar en sus cintas los efectos de la sociedad sobre la plenitud íntima del ser. Tanto Lust, Caution, como Brokeback Mountain, e incluso Hulk, muestran personajes que, en su tiempo y dentro sus respectivos ambientes, deben lidiar con sus propias convicciones o su naturaleza. En ese sentido, Taking Woodstock, aún siendo una comedia muy ligera y diferente a los anteriores relatos dramáticos filmados por Lee, no es la excepción.

Elliot Tiber es un diseñador de interiores judío, homosexual de clóset, hijo de inmigrantes rusos, extremadamente apegado a su familia aún a sus 34 años. Elliot es también el presidente de la cámara de comercio de Bethel, aquel poblado de apenas unas centenas de habitantes (la mayoría presumiblemente antisemitas, homofóbicos y conservadores) que circunstancialmente vio a una masa de medio millón de personas inundar su territorio. Es el verano de 1969 y el festival de Woodstock, uno de los mayores eventos en la historia de la música popular, tendría lugar.

Ciertamente, Ang Lee decide no concentrarse en el "centro del universo" que en su momento fue Woodstock y opta por la modestia al mostrarnos una anécdota personal, la de Elliot Tiber, a través de la cual trata de capturar la esencia de un fenómeno musical, el interés económico asociado y la filosofía de una generación vinculada con la psicodelia, la liberación, las drogas, el amor y la paz. La decoración y la fotografía de Eric Gautier contribuyen a crear una atmósfera de nostalgia, construyendo imágenes que parecen haber sido tomadas de filmes o fotografías de la época.

Ang Lee se reafirma una vez más como un buen director de actores. Demetri Martin está estupendo en el papel un Elliot Tiber sencillo, reservado e involuntariamente gracioso. Ver a Imelda Staunton, interpretando a la madre de Elliot, tensa y posesiva, es todo un placer. Liev Schreiber es un ex-soldado de marina travesti que se convierte en el ángel protector de Elliot y de su familia. El elenco lo completan Henry Goodman (como padre de Elliot), Jonathan Groff (quien protagonizara la obra de Broadway, Spring Awakening), Paul Dano, Eugene Levy y Emile Hirsch (el menos brillante de todos).

Sin estar libre de defectos, Taking Woodstock resulta ser finalmente, no una película sobre un concierto y la música que marcó el fin de la década de los 60s, sino un filme sobre la tolerancia, la emancipación y la libertad del individuo.


Demetri Martin es Elliot Tiber. Liev Schreiber es Vilma.

1 comentario:

Xavier Vidal dijo...

Una película adorable. 100% de acuerdo con tu comentario. Corre el riesgo de ser incomprendida, pero verla es tod un disfrute.

Espero más notas tuyas para el cineranking!

Saludos!