miércoles, 9 de septiembre de 2009

Tokyo!: transformación, anarquía, renacimiento

Denis Lavant es Merde en el corto de Leos Carax

Muy por arriba de las expectaciones que otras compilaciones recientes de cortometrajes (Chacun son Cinéma, Paris Je T'Aime, New York I Love You) han generado, se posiciona el trinomio poético-sociológico que constituye a Tokyo! La cinta, que explora (y amplifica) diferentes manifestaciones de la naturaleza humana engendradas en (y por) la sobrepoblada metrópoli nipona, exhibe la reflexión de tres directores extranjeros (los dos primeros, franceses; otro más, coreano) sobre un medio urbano que se ha vuelto hostil hacia sus propios habitantes. Son tres historias desiguales que con todo logran formar un mosaico bien articulado cuyo punto común yace en la metamorfosis: el humano se transmuta hacia el estado inanimado, regresa por igual a su condición animal y sobrevive en calidad de ser cuasi inerte.

Interior Design de Michel Gondry (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, La Science des Rêves), primer opus del conjunto, confronta a una joven, Akira, con la búsqueda de su propia identidad dentro de una sociedad en la que las personas se autodefinen así mismas por lo que hacen o logran hacer. En su mente y en el espacio, Akira trata de encontrar su lugar, sabiéndose inmersa en una ciudad ajena, compacta, miniaturizada, ya casi impenetrable, donde las almas apenas pueden deslizarse entre los intersticios de las edificaciones. No hay entorno suficiente para ser, para vivir, para descubrirse. Gondry nos muestra cómo la frustración de esta mujer que llegó a Tokyo emocionada y acompañada por su novio, un creativo que aspira a convertirse en exitoso cineasta, la lleva a concebirse de forma particularmente distinta.

El segundo capítulo, que por sí sólo merece una amplia reseña (basta leer la crítica que al respecto hace Slant Magazine), lleva un título con connotación escatológica: Merde (que del buen francés se traduce como Mierda). En él, Leos Carax imagina a un ser recreado por Denis Lavant (Mr. Lonely, Boy Meets Girls) que, con su traje verde y deambulación caótica, emerge de las alcantarillas para aterrorizar a la población. El horror crece cuando de manera nihilista, nuestro anti-héroe extranjero se pone a lanzar granadas completamente al azar, sacrificando a un gran número de víctimas inocentes. Entonces el asunto se politiza, divide y levanta polémica entre las masas. Así, este hombre/criatura sin ideología se convierte en todo un icono mientras es juzgado y defendido por un abogado francés (interpretado por Jean-François Balmer) que dice comprender su lenguaje ininteligible y hace notar que su protegido simplemente odia a la gente inocente. Con un tono absurdo y sarcástico, Carax construye una historia que vale bastante no sólo por convertirse en una crítica dura a la lucha contra el terrorismo, las coberturas mediáticas y la xenofobia, sino por el ingenio mostrado por su realizador y la fabulosa actuación de Denis Lavant. Coincidencia o no, el corto comparte ciertas similitudes temáticas con The Host.

Para terminar, Bong Joon-ho (The Host, Memories of Murder, Mother) nos traslada al hábitat de un "hikkikomori", ser que recluido dentro de la gran urbe, encuentra en el confinamiento una forma de aislarse de la sociedad. Genialmente fotografiado, el cortometraje intitulado Shaking Tokyo captura el diseño de los interiores reducidos y caracterizados por un meticuloso orden que dota de estética al prolongado encierro. Tras más de diez años en los que su contacto con el mundo exterior ha sido minimizado, al grado de ni siquiera cruzar la mirada con los repartidores de pizza que llegan a la puerta de su casa, el hikkikomori descubrirá el amor en una circunstancia inusitada. Es la posibilidad de encontrar a esa persona que lo cautivó la que lo llevará a salir de su hogar, a renacer, a dejar su condición cuasi inerte, sobre todo cuando se entera de que aquélla ha optado también por la reclusión.

Finalmente Tokyo! se convierte en un pequeño deleite cinematográfico que critica, divierte y conmueve, revelando la significación universal de sus tres cortometrajes.

Imagen de Shaking Tokyo de Bong Joon-ho

6 comentarios:

g. neidisch dijo...

Me la tuve que perder el pasado Hamburg FilmFest por cuestiones prioritarias, creo que al mismo tiempo vi otra.
Queria verla en realidad. Luego Felix me dijo que pudo ver los distintos "cortos" en diferentes ocasiones. Al final no me quede con ganas de Tokyo y vimos "Tokyo Sonata!", bellisima (creo que escribi sobre ella).
Te cuento algo? Voy de nuevo! En dos semanas!

Xavier Vidal dijo...

Tengo muchas ganas de verla!!! La foto del fragmento de Carax es brutal. No olvides de revisar el post del cineranking...

Saludos!

Julio LaVerdad dijo...

Mira que temo a los directores franceses, pero me has convencido para verla. Una cosilla más, si te interesa saber cosas sobre la compañia filmax, puedes pasearte por mi blog. Un saludo

Eddney Todd dijo...

Julio LaVerdad:
Por qué esa fobia a los franceses?

Xavier Vidal:
No sôlo la foto. El fragmento entero es brutal.

g.neidisch:
Envidiable!!!! :D

Roke dijo...

Me muerdo las uñas por ver esta película, pero creo que todavía no tiene fecha de estreno en España.

Saludos.

Julio LaVerdad dijo...

Hola Eddney, pues mi aversión al cine francés viene de todas las peliculas galas que he podido ver en CTK. Claro que igual debería cambira de canal, :D