Wong Kar-Wai, el príncipe de la melancolía pop... Así han nombrado a este cineasta que nos sumerge, en My Blueberry Nights, dentro de una atmósfera nocturna, de relatos fragmentados, adornada por luces neones y fumarolas de cigarro, con descomposiciones estroboscópicas y emociones genuinas. Desde su inicio, Wong Kar-Wai nos advierte que la cinta y el amor se saborean tanto como un delicioso postre: dulcemente, pausadamente, placenteramente.
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Para el que es su primer filme en inglés, el director elige a una cantante sin experiencia histriónica
Sí, Wong Kar-Wai se aprovecha de su espectador. La cámara parece esconderse de los personajes y un "algo" se interpone casi siempre entre el lente y los cuerpos. Rara vez el director filma a sus actores de cerca, pero cuando lo hace es para deleitarnos, por ejemplo, con un beso.
My Blueberry Nights, romanticismo que se antoja para pasar una velada agradable.
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